Réquiem




He aquí mis entrañas.

Arranca de ellas mi último aliento
y deja la ceniza del tiempo en mi vientre.
Viste con tuétano, y hueso y veneno
tu simiente, mi muerte.
Que sea el retoño que horade mi alma.

Disfraza de amor tu opiáceo sueño,
eviscera los besos que dejé durmiendo en tu cuello.

He aquí mis ojos.

Míralos y miénteme,
di que todo lo hiciste por un futuro eterno.
Siempre juntos, palabra inerte:
Siempre.
Bailamos apuñalando un sentimiento, haciendo el amor a la suerte.

Besando los labios de la barbarie,
acariciando suavemente sus pechos, falsedad e hipocresía.

He aquí mi cuerpo.

Observa esta muñeca de trapo descosida,
Era tu vida, sus remiendos tus mentiras.
Cubre sus ojos, tápalos
con miel
y brillantes promesas: convierte sus lágrimas en cristal y mortaja.

Di que me amas, di que la amaste.
Limpia esta sangre y enmascara tu culpa. Cierra los ojos y vete.



1 comentario:

  1. Tanto tiempo esperando tu regreso, a verte resurgir una vez más, y me sorprendes a once días de terminar el año con una maravillosa entrada. No sé si lo habrás olvidado o quizá mis palabras guardaron su eco en tu interior, pero eres increíble y siempre -siempre- consigues arrancarme un sentimiento. Me alegra saber que has vuelto, y espero que no te vayas.

    Un frío beso,

    Emily

    ResponderEliminar