Contenido de prueba (Errores).



Dicen que de los errores se aprende, pero siempre se olvidan de explicar que son criaturas peligrosas que, a menudo, crecen demasiado y dejan de ser maestros para convertirse en verdugos. Cuando ese momento llega, cada fallo se convierte en un poderoso ser que se nutre de odio y por cuyas venas corre la más pura sed de venganza. Una venganza hedionda y purulenta, que deforma y retuerce todo lo que algún día fue hermoso en ti con el único objetivo de hacerte recordar el monstruo que llevas dentro.

Se convierten en los soberanos de un reino de dolor eterno.

Un reino asfaltado con vestigios de promesas rotas, antaño buenas intenciones, dejadas atrás por el rencor, el miedo o la frustración. Un reino de cuyas fuentes brota el veneno de sueños sin cumplir y de falsas palabras disfrazadas de amor. Un reino en el que cada ladrillo es una amistad descuidada, una mano sin tender, un llanto sin consolar. Un reino erigido con manos manchadas de sangre y lágrimas. Un reino destinado a convertirse en tu prisión.

¿Puede alguien escapar de un lugar así? ¿Sirve de algo el arrepentimiento? ¿Podemos borrar el pasado con buenas intenciones?

Cuando te miras al espejo y ves unos ojos vacíos, cuando tocas tu piel y las cicatrices son el mapa de tu vida, cuando acarician tu pecho y no hay latir alguno...



Cuando te has convertido en un ser alimentado por el odio y el dolor, comienzas a aprender.

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